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LA IMPORTANCIA DE DESPARASITAR

Que nuestra mascota esté parasitada es uno de los problemas que más nos preocupa. La salud de nuestro compañero puede verse comprometida y a mayores también la nuestra. Cuando hablamos de parásitos distinguimos normalmente entre internos y externos. Por regla general todos pueden y deben tratarse. Como en todo, es mucho mejor prevenir que después lamentarse.

PARASITOS INTERNOS

Los parásitos internos de nuestro compañero felino son muy diversos: lombrices planas, gusanos redondos, parásitos microscópicos…La vía de transmisión de la mayoría es la misma, el gato infectado elimina huevos del parásito con las heces, y éstos ingresarán por vía oral en un nuevo hospedador que desarrollará el parásito adulto.

Las lombrices son unos de los parásitos internos más comunes. Básicamente son de dos tipos, las tenias o gusanos planos y los áscaris o gusanos redondos. Los antiparasitarios internos que se utilizan hoy en día tratan ambos tipos de lombrices.

Los otros parásitos internos que pueden ocasionar problemas a los gatos, son parásitos de carácter microscópico: coccidios y giardia. Estos parásitos necesitan un tratamiento diferente, son menos frecuentes y solo se tratan si son detectados.

DESPARASITANDO

 Los veterinarios recomendamos realizar desparasitaciones internas cada 3 meses (con mayor frecuencia si existe una convivencia con niños o personas inmunodeprimidas).

Deben ser productos que acaben con todos los tipos de lombrices, independientemente de su presentación (comprimido, jarabe, pipeta…)

El protocolo de desparasitación en los primeros meses de vida de un gato, es más complejo. Se requiere mayor número de desparasitaciones y con mayor frecuencia. Cuando existen evidencias de que el animal está parasitado, también variará el calendario de desparasitación.

Si crees que tu gato puede tener parásitos internos, acude a tu veterinario y él te sacará de dudas realizando un sencillo análisis coprológico.

PARASITOS EXTERNOS

El siguiente tema a tratar son los parásitos externos y al igual que sucede con los internos, existen una gran variedad. Que nuestro gato haga una vida exclusivamente de interior,  no le libra de tenerlos (nosotros podemos llevar sin saberlo estos parásitos a nuestro hogar). Aunque los parásitos externos más conocidos son las pulgas y las garrapatas, existen muchos otros: piojos, ácaros de la sarna, hongos (tiñas)…. En este artículo nos centraremos en los dos primeros, por ser más comunes y ser los que incluyen en los protocolos de desparasitación externa.COMPROBANDO LAS OREJITAS

Pulgas y garrapatas tienen ciclos de vida diferentes, pero ambas se transmiten de un animal a otro sin necesidad de que exista un contacto estrecho. Nuestra mascota, puede contagiarse de estos parásitos pasando por un lugar por el que ha pasado un animal que los tiene. Además de la molestia que causan al animal, son transmisoras de importantes enfermedades: hemobartonelosis, ehrlichiosis, fiebre …

Los otros parásitos externos anteriormente mencionados son menos frecuentes pero no menos importantes. Los piojos y algunos ácaros de la sarna, se tratan conjuntamente con las pulgas y garrapatas en algunos productos formulados para éstas. Normalmente sarnas y tiñas solo se tratan cuando se detectan en el animal. Su contagio se produce por contacto estrecho con animales infectados. La mejor prevención es evitar dicho contacto. Algunos de estos parásitos pueden producir enfermedades al ser humano.

Los productos que existen para tratar parásitos externos, se presentan en diferentes formulaciones: pipetas, collares, sprays, champús, comprimidos… Cada producto trata uno o varios parásitos externos y tiene una frecuencia de administración diferente. Casi todos cubren las pulgas, garrapatas y piojos. Las presentaciones más utilizadas son las pipetas (que normalmente son de aplicación mensual) y los collares (de duración variable). Cuando elijamos un antiparasitario externo, debemos buscar que mate los parásitos presentes y que también prevenga de reinfestaciones. Los gatos que hagan vida de exterior, deben ser tratados todo el año, mientras que los “caseros” deben tratarse en función de sus necesidades particulares (número de salidas al exterior, zonas que transitan…).

En definitiva, el protocolo de desparasitación externa es muy variable y debe ser planificado por tu veterinario.

En el mercado existen como ya hemos dicho muchos productos antiparasitarios, algunos integran desparasitación externa e interna pero ninguno cubre todos los parásitos, por lo que se aconseja combinar medicamentos para lograr tal efecto.  

En posteriores artículos, os hablaremos de otros parásitos que han quedado pendientes (por ejemplo la filaria), de las zoonosis (enfermedades transmisibles de animales a personas) y de su prevención. 

Muchísimas gracias a la Clínica Veterinaria Fierecillas por regarlarnos este artículo tan estupendo. conocelos en

www.facebook.com/ClinicaVeterinariaFierecillas

FIERECILLAS.


1 Comment

la importancia de desparasitar – entre huellas …

29 abril, 2013 at 8:55 am

[…] En este artículo nos centraremos en los dos primeros, por ser más comunes y ser los que incluyen en los protocolos de desparasitación externa. COMPROBANDO LAS OREJITAS. Pulgas y garrapatas tienen ciclos de vida …  […]

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